miércoles, 12 de diciembre de 2007

Museos

MUSEO DE CACERES:

El Museo se ubica en dos edificios históricos del casco antiguo de la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El primer edificio, llamado La Casa de Las Veletas y conocido también como Casa del Aljibe, alberga las secciones de Arqueología y Etnografía. Fue originariamente Alcázar almohade; en 1600 el propietario del inmueble, Don Lorenzo de Ulloa y Torres, lo remodeló y acondicionó como palacio; de esta intervención data el bello patio interior de dos niveles, con arquerías de medio punto y columnas toscanas en el piso inferior. En el siglo XVIII la casa fue reformada por Don Jorge de Cáceres y Quiñones; las aportaciones más importantes fueron las gárgolas, los remates de cerámica esmtitleada de la cubierta y los escudos de la fachada.

La estancia más interesante es el aljibe almohade del antiguo Alcázar, fechable entre los siglos XI y XII.

El segundo edificio se conoce como la Casa de los Caballos, sólida construcción del siglo XVI que fue caballeriza y luego vivienda. Está unido al edificio anterior y se abrió al público en 1992, una vez rehabilitado como espacio museístico.

La idea inicial del Museo de Cáceres surge ya en 1889 con una colección de objetos arqueológicos y artísticos depositada en el Instituto de Segunda Enseñanza de la ciudad. En 1917 se constituyó el primer Patronato del Museo, en 1933 se inaugura en el Palacio de Las Veletas y en 1989 la Administración Central transfiere la gestión a la Junta de Extremadura.

PALACIO CARVAJAL:

El palacio de Carvajal, adquirido por la Diputación cacereña para instalar en él la sede del “Patronato de Promoción del Turismo y la Artesanía de la provincia de Cáceres”, es una edificación entre gótica y renacentista levantada hacia la segunda mitad del s. XV y principios del XVI.

Situado en los intramuros de la ciudad, frente al ábside de la iglesia concatedral de Santa María, cerrando en cierto modo un marco de incomparable belleza, constituye un típico exponente del concepto, aún medieval de casa señorial, índice de poder, cultura y riqueza, y de edificación protectora y defensiva, con su torre de vigía y ataque y escasas ventanas al exterior.

Difícil de precisar, como tantas otras, es la genealogía familiar, cuyas ramas y raíces se extienden por toda España y por América. Dato cierto es que el Palacio de Carvajal lo mandó construir Pedro de Carvajal, casado con Maria de Mayoralgo; que fue después de los condes de Torre Arias y que, al casar la primogénita de éstos, Cecilia de Carvajal, con García Golfín Portocarrero, pasó a engrosar el patrimonio cultural de los Golf mes, famosa familia cacereña que allá en su tumba, según reza el epitafio, “esperan el juicio de Dios”.



Vendido más tarde a Fernando Muñoz y Fernández de Soria, cuya familia jugaría importantes papeles en el periodo de la Restauración, a Finales del s. XIX sufrió un pavoroso incendio, que lo mantuvo, por mucho tiempo, en estado de ruinas e hizo que popularmente se conociera con el sobrenombre de “Casa Quemada”, hasta que en 1960 una descendiente del linaje de los Carvajales, Dolores Carvajal, casada con Álvaro Cavestani, procedió a su reconstrucción.

La Diputación Provincial de Cáceres, que lo adquirió de los herederos de estos últimos en 1985, no tuvo más que proceder a leves reformas para adaptarlo al uso al que se iba a destinar, así como a amueblarlo en buena parte.

Entre dos calles, la de la Amargura y la de Tiendas, en su fachada principal, sencilla y majestuosa, de sillería granítica, una línea simétrica une la gran portada, de arco de medio punto, con el escudo de los Carvajal, la rematan,de un lado, un bello balcón de esquino, de orco apuntado, y del otro, uno torre redonda con mampostería, con pequeños vanos, que algunos expertos consideran de estilo almohade y de finales del s. XII.

La fachada a la calle Tiendas es de la mismo sobriedad: ventanas las de abajo con rejos y balcones adintelados con balaustrados de hierro en el piso superior.

En el interior, tras su amplio vestíbulo, con bóvedas de aristas y austeros muebles de la época renacentista, se poso al patio que hace de distribuidor de todas las dependencias de la planta baja, la mayor parte de las cuales están ocupadas por el Patronato de Promoción del Turismo y la Artesanía. Es un claustro rectangular con bóvedas de ladrillo asentadas sobre seis columnas góticas, con capiteles poligonales pometeados, fustes lisos y sencillas basas de moldura.

A través de él se accede al jardín, bello espacio con setos y flores, de distintas alturas y en el aún se alza una hermosísima higuera que la tradición popular cuenta como milenaria. En él se celebran, cuando el clima lo permite, recepciones y pequeños conciertos para grupos reducidos de visitantes.

La capilla, también en la planta baja, ocupa el piso inferior de la torre. Es una pequeña estancia circular, con ventana abocinada y un pequeño altar, a la que remota una bóveda hemisférica.

CASA-MUSEO GUAYASAMIN DE CACERES


Esta casa ha nacido como extensión de la Fundación Guayasamín de Quito (Ecuador). Es la primera en su género en Europa, no así en Latinoamérica, donde existen otras Casas-Museo de semejantes característcias en Chile, Cuba, Puerto Rico y República Dominicana.

Ubicada en el antiguo solar de los Pedrilla, ha sido creada aprovechando un antiguo molino ya casi derruido. Comparte espacio con el Museo de Historia y Cultura. Una extensa zona ajardinada rodea ambas edificaciones, conformando un espacio donde la quietud y la serenidad invita a completar el recorrido cultural por ellos.

Los fondos que acoge, son frutos del afán coleccionista y cultural del pintor y escultor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, por cuya iniciativa vio la luz la fundación que lleva su nombre, hace ahora 25 años (1976).

Este artista ecuatoriano, es uno de los más representativos del continente sudamericano. Toda su obra constituye un monumento dedicado a la humanidad que sufre, a los desamparados, a los inocentes... Y en toda ella está presente su América Latina, sus raíces culturales, pero siempre respondiendo a un criterio universalista del Arte.

La Casa-Museo cacereña no quiere ser un Museo cerrado, pretende, por el contrario, ser un centro dinámico, donde puedan acogerse diversas manifestaciones culturales y artísticas, tanto extremeñas como latinoamericanas, y servir de puente y lazo de unión entre los dos continentes.

Los fondos de que dispone son un reflejo de esta inquietud. En ellos están representadas las más profundas raíces de la cultura ecuatoriana.

La Planta Baja está formada por dos grandes salas:

La primera dedicada al arte precolombino y colonial con una colección de arte prehispánico ecuatoriano, con piezas de las cultutras Valdivia, Chorrea, Jama-Coaque, Había, Manteña, La Tolita y Guangala.

El arte colonial ecuatoriano está representado por pinturas y esculturas especialmente de la época barroca de la escuela quiteña.

La segunda sala acoge una selección de obras de Guayasamín: óleos, dibujos, obra gráfica, etc..., de diferentes etapas de su creación. Una pequeña muestra de artesanía y orfebrería realizadas en el taller de la Fundación Guayasamín de Quito a partir de diseños del artista completan esta sala.

La Planta Alta está igualmente formada por dos grandes salas, la primera de ellas está concebida como espacio polivalente, susceptible de ser utilizado para conferencias, seminarios, talleres, etc...

La segunda constituye una recreación del estudio del artista, con diferentes enseres y fotografías personales y una pequeña biblioteca especializada en la cultutra y la historia ecuatorianas.

http://www.caceresjoven.com/paginas/turismo/museos/museos.asp

www.museosextremadura.com/

www.guiadelocio.com/

www.museovostell.com/




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